Haz visible el trabajo cotidiano

Escribe las tareas que deberán cubrir: alimentación, paseos, limpieza, educación, compañía y controles veterinarios. Asigna responsables y una alternativa para días de trabajo o viajes.

Piensa más allá del primer mes

Construye un presupuesto con precios reales de tu ciudad. Considera gastos periódicos y una reserva para necesidades imprevistas. Revísalo cuando cambien las circunstancias de tu familia.

Mantengan la conversación

Dedica unos minutos cada semana a revisar cómo están funcionando los acuerdos. Si alguien no puede cumplir una tarea, reorganícenla antes de que afecte los cuidados del perro.

Sigue preparando tu decisión

Guarda las preguntas que te sirvan y revisa los antecedentes antes de avanzar.

Conoce a los criadores